Aviso Y no hay tu tía!

Si ud se siente ofendido por algo que leyó en este espacio es porque me toma muy en serio, por favor no sea menso!

martes, 29 de diciembre de 2009

28 de diciembre, Día de los Inocentes


Hoy, "casualmente", día de los inocentes, vengo a descubrirme muuucho más inocente, o ingenua, o naif, o marmota de lo que suponía ser... ¡Qué lo tiró de las patas! Resulta que descubro que la "señora" Cecilia Pando tiene un blog y por qué no, si para eso es libre la net, pero resulta que tiene muchísimos comentarios y todos, salvo 2 0 3, son de apoyo a su "causa" y sin poder creer lo que leo, con ojos desorbitados y la boca en O, tiesa por el asombro y el espanto, sigo indagando y descubro diversas organizaciones, muchas de ellas en Córdoba (supongo que también las habrá en otros lados, quisiera creer que no, pero a esta altura...) que reivindican el accionar de las fuerzas militares durante la década del ´70 y los llaman "víctimas" y "héroes", que combatían el terrorismo.
¡Me caigo y me levanto y me vuelvo a caer!! y aún con el traste amoratado por el golpe repaso para mis adentros... es cierto que el mundo nada tiene que ver con Heidi, Pedrito, las cabras y el abuelo, es cierto que la señorita Rotenmeyer se moriría de miedo al ver a los malos de ayer, de hoy y de siempre, es cierto que el mundo es mayormente un lugar hostil, es cierto que el HORROR existe y cómo!, pero verle la cara, a mí, aún hoy, me espanta como si la primera vez, me hiela y me deja preguntándome cosas de inocentes, "¿pero cómo puede ser, cómo puede ser?!"
A la vida gracias, por el humor nuestro de cada día, que nos salva de casi todo, porque de algo estoy segura: los dinosaurios no van a desaparecer pero tampoco saben reírse, salud!

CP3:
Tomar agua sola no es aburrido, aburrida está ud cuando está sola (¿?)
por TdT

sábado, 19 de diciembre de 2009

CP 2

Continuamos con la sección CP, hoy en nuestra segunda entrega. Si te perdiste la intro que te explicaba de qué va la cosa, copypasteá este link http://ynohaytutia.blogspot.com/2009/12/nueva-seccion.html

CP 2 ¿Cuales son las 4 palabras más inteligentes que una mujer puede decir? ¡¡Sin mayonesa por favor!!, por TdT

Así que ya saben mujeres, ni Simone de Beauvoir, ni Marguerite Duras, ni Cristina Kirchner... lo más elevado a lo que podemos aspirar en nuestra condición de segundo género, es a rechazar la mayonesa, si TdT lo dice, quién podría dudarlo?!

Contate otro che!


"...estoy seguro de que vas a pensar como yo si te digo que hay cuentos que te ayudan a ser feliz." Pedro Saborido

En esa fe ciega creo y no hay tu tía!

domingo, 13 de diciembre de 2009

Nueva sección!

A partir de ahora en este blog encontrarán, además de las entradas habituales en las cuales intentamos transitar el lado jocoso de la vida, basándonos en la premisa de que casi nada mirado de cerca es demasiado serio, algunos "valiosísimos" consejos. Denominaremos la nueva sección "Consejos pelotudos si los hay" y abreviaremos CP, obteniendo cada semana un CP coleccionable. Una señora muy aseñorada,a quien llamaremos TdT (Tarada de las Tremendas),será la encargada de escribir los consejos que nos acompañarán en esta nueva sección. Espero que los disfruten y sobre todo que les sean de gran utilidad. TdT nos propone recordar alguno de estos consejos con el café de la mañana o antes de irse a dormir.

CP 1

Las células grasas son como un plazo fijo, después no digan que no les avisé!

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Merry Christmas!


“¡Qué inmundicia sus fiestas (…) Siempre detesté la Navidad, las Pascuas…” Simone de Beauvoir, La mujer rota
Desde que dejé de creer en Papá Noel la Navidad perdió todo sentido. Una fiesta en la que un gordo bonachón, abrigado hasta con gorro, en una tórrida noche de verano, ese amable viejo que uno ni siquiera conocía, llegaba cabalgando su trineo por los cielos estrellados y le traía a uno el esperado regalo, pedido sin más esfuerzo que el de haberle enviado una carta, bueno, eso si tenía sentido… ¿hoy los regalos de Papá Noel se piden por mail?, ¿tiene sitio oficial? Quizás tiene un blog: www.santaclaus.blogspot.com , o tal vez se hizo un facebook, pero se lo inhabilitaron porque colmó la capacidad de “amigos” que pueden tenerse… Bueno, todo era diferente en la época que uno creía en el viejito de colorado y ojo, Papá Noel era cómo aparecía en los producidos comerciales de Coca cola, nada de creerse esa subdesarrollada y escuálida versión que algunos negocios locales intentaban vendernos. Éramos niños pero sabíamos que el pobre tipo, flacucho, con un disfraz ajado, cagado de calor, que se paraba en la puerta de “Casa Tía” y regalaba caramelos masticables, ese no tenía nada que ver con el auténtico y bien alimentado Santa! Porque para hacerte creer en fantasías de ayer y de hoy, nada mejor que los yanquis y cocacolaessentirdeverdad, ahh!
Por suerte mi familia siempre tuvo la decencia de no trabajarme la moral con la cantinela de “si te portás mal Papá Noel no te va a traer el regalo”. No, no. Siempre cumplían. Es más, estaba el Papá Noel que llegaba a casa y después el “Papá Noel de la casa de la abuela, la tía…” y así con cada pariente más o menos cercano. Si, un mundo ideal. Lamentablemente ocurrió que esta fantasía, terminó bastante temprano, por boca de una piadosa y abnegada “Hermana Victoria”, o sea la monja que intentaba catequizarme en el primer grado de la escuela primaria… pensándolo bien, creo que la muy turra también debió detestar la navidad y decidió meterse a monja para no tener que compartirla con su apestosa familia y después se dedicó a aguarle la fiesta a todos los niñitos que Dios puso en su camino. (En chileno, si, porque fui a una escuela irlandesa, pero la mayoría de las monjas, eran chilenas¿? ) “Papá Noel no existe, son sus padres y los reyes magos tampoco y tampoco el ratón Pérez.” Ahá, una copada.
En fin, qué decir de la navidad, a parte de que huele a transpiración, a calor húmedo, a mantel de hule pegoteado y a mayonesa fermentando por las altas temperaturas y descomponiendo la ensalada rusa o el vitel thoné.
¿Por qué indescifrable motivo en Navidad se come ensalada rusa, vithel thone o alguno de estos clásicos?, ¿alguien vio una alcaparra o un turrón “Castillo de Jijona” en algún otro momento del año? ¿Algún otro día brindaron con sidra Real o comieron pan dulce? No, hasta en eso apesta la navidad. Se come lo que manda la costumbre y que nadie venga con subversivos planteos de cambios en el menú. C´est finit!
Pero lo peor de lo peor es ese rejunte de gente llamado “familia”, con toda su involución. Gente que en la mayoría de los casos se aburre mucho junta, “pero bue, es la familia, que va´ ser?” y que también en muchos casos ni si quiera se tolera, que tiene muchas cosas atragantadas, irresueltas, no dichas, que se maneja en base a patrones establecidos y predecibles, acordes a una “típica familia tana” o judía o lo que sea, aunque estos últimos no festejen la navidad. Lo que siempre abunda es el lugar común, la cursilería, el mal gusto y la falta de originalidad. Porque las familias que de verdad se llevan bien, alguna debe haber, no necesitan de toda esta parafernalia para juntarse.
En fin, cuadro de situación dado y sin fantasía de gordo canoso, regalón y fiestero, es lógico que la navidad sea absolutamente patética y decadente. ¿A caso la navidad no era una fiesta religiosa? ¡Pues entonces que la festejen los religiosos practicantes y liberemos al resto de los mortales de ella! ¿Cuándo fue que esta celebración taaan católica, se transformó en un boom comercial y en un banquete dionisíaco para que las clases medias y acomodadas comieran hasta reventar y desplegaran todo su mal gusto?
El año nuevo en cambio es un poco más democrático, es para todo el mundo. Nadie puede escaparle a la sensación de que algo se acaba y algo empieza. A pesar de lo que eso signifique para cada uno, es como una especie de cumpleaños de todos.
También tiene sus lugares comunes más o menos infelices, como decir “Feliza me muero” o en pleno festejo “¡Roberto poné, poné la radio a ver cuando son las 12!”, o algunos días antes de terminar el año, no falta el que nos dice “nos vemos el año que viene”, porque claro, vamos a vernos la próxima semana y ya va a ser otro año… mmmse, hilarante! En fin, frases ya incorporadas a la conversación standard del ciudadano promedio; como las siempre vigentes “calor, no?” o “¡qué frío!” o “dijeron que va a llover, pero vaya uno a saber, como nunca la pegan…” Éstas son cosas que nunca pasan de moda, elementales para subirse a un ascensor, o a un taxi, o a cualquier otro “no-lugar” que uno vaya a compartir con otros “no-sujetos”.
¿Qué porcentaje de nuestras vidas se nos irá en estas banalidades? Mejor no sacar cuentas. Ahora bien, si uno no adhiere a esta corriente de formalismos sociales, debe someterse a la mirada despectiva de algunos, desconfiada de otros o al menos extrañada de los otros restantes, pero a nadie se le ocurre pensar que uno ha decidido ahorrar palabras y salutaciones al pedo y guardarlas para ocasiones más interesantes.
Bueno, lo mismo sucede si uno dice que detesta la navidad o el rosh hashana, porque para estas cosas no hay diferencia de credo. Tanto la idishe mame, como la mamma dirán que uno es un desalmado, desagradecido, sin corazón, al que no le importa la familia, etc, etc, etc.
Entonces… ¿qué hacer al respecto? ¿Cómo zafar de la telaraña social, para huir hacia una vida un poco menos guionada?
Hay que ensayar muy bien las excusas, para no avivar giles.
1) Puede decirse que uno está en tratamiento con medicación psiquiátrica, algo que es el último grito de la moda, y que cualquier lugar donde se reúnan más de dos personas le produce “panic attack”, con palpitaciones, sudoraciones, lipotimia y otros impresentables síntomas y que uno, “pensando en los demás”, prefiere quedarse en casa y no arruinarle la fiesta a nadie.
2) “Soy alérgico al vithel thoné.” El sólo hecho de compartir un mismo recinto con un peceto, una mayonesa y unas alcaparras me desfigura de inmediato como un sapo, me dificulta la respiración y hay que llevarme de urgencia a una guardia, a que me hagan un DECADRON inyectable.
3) Hacer papelones. Es una medida un poco drástica, pero efectiva. Beber absolutamente demás y decirle a todos y cada uno de los presentes, lo que uno piensa de ellos y nunca les dijo.
4) Ésta es una medida aún más drástica que la anterior, pero al fin y al cabo es la única que le garantiza a uno que quedará exento de invitaciones al convite. Irse a vivir a Alaska, dónde uno no conoce a nadie y además hace tanto frío que nadie debe tener ganas de salir para festejar nada.